Monday, June 6, 2011

Razones para bendecir a Jehová

Salmos 103

1 Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;

Comentario:

Bendice alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre, esta es la comunicación interna que sostenía el salmista consigo mismo. El salmista comienza ordenando a su propia alma bendecir a Dios, después de todo su alma (en todo su ser) era la más beneficiada al hacer esto. Su alma, la cual Dios es el único que pudo haber salvado debía por lo tanto bendecirle, alabarle glorificarle hasta lo sumo. La sugerencia del salmista a su propia alma a bendecir a Jehová nos pone a pensar que quizás no estaba a gusto haciéndolo en aquel instante, que quizás estaba atravesando un momento difícil por la cual tenía que sugerirse a sí mismo a hacerlo sin embargo era imprescindible que lo hiciese al reconocer que su alma estaba endeudada con su creador. Luego de ordenar a su alma a bendecir a Jehová el salmista torna su atención al resto: “y bendiga todo mi ser su santo nombre” es decir el cuerpo y espíritu también debería ser sometido a bendecir a Dios. Jamás podremos bendecir a Dios con el alma y maldecir con el cuerpo o la carne, todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) debe bendecir a Dios.

Esta era una reflexión propia de que le convenía hacer para su propio bien. Es necesario reparar en los beneficios que acarrea el bendecir y alabar a Dios. En el segundo verso el salmista se repite así mismo la necesidad de bendecir a Jehová, y no olvidar ningunos de los beneficios que le han sido dados de parte de Dios. En muchas ocasiones los momentos difíciles, las penurias y las angustias tienden a opacar en nuestras mentes lo bueno que Dios ha sido con nosotros, al suceder esto hacemos lo inimaginable: cuestionar a Dios; debemos de alabar a Dios en todo tiempo y no olvidarnos de los beneficios que nos a proporcionado. Job en una ocasión dijo: he de recibir de Dios lo bueno mas no lo malo; debemos de en todo tiempo recordar que Dios nos ha sido propicio y no cuestionar cuando no todo está sucediendo como queramos.

La razón por la que el salmista ordena a su alma a bendecir a Jehová es única: el es quien perdona todas tus iniquidades (verso 3) nadie ni nada puede hacer esto, solo Dios tiene la potestad de perdonar iniquidades. Aunque una persona puede perdonarte alguna ofensa tal perdón no te hace heredar el cielo, el perdón que Dios otorga sin embargo no hace salvos. En los versos siguientes el salmista da más razones a su propia alma del porque debe bendecir a Dios, y porque estos beneficios son inmensos: “ el es que sana todas tus dolencia, el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de misericordias” . Al igual que el salmista debemos de instarnos a nosotros mismos (no meramente dejar que un mensaje externo, o alguien nos inste) a bendecir a Dios, debemos de hacer memoria de sus beneficios y sobre todo de la salvación tan grande que hemos obtenido como resultado de su muerte.

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